Agradecimiento a una colega: hacia una nutrición no pesocentrista
Esta publicación es un agradecimiento a María Neira (Nutriendomicambio), a su tiempo y a su contribución para lograr la nutrición que todas las personas merecen. Gracias a ella di el salto y dejé atrás un modelo de consulta que, además de no funcionar, no me hacía feliz.
También sirve para que puedas entender mejor el trasfondo de este modelo y mi vivencia personal con él. Porque si vas a confiarme tu salud, mereces saber desde dónde te acompaño.
El problema con el modelo pesocentrista en nutrición
¿Cómo me sentía trabajando con un enfoque pesocentrista?
Sentía que no daba todo lo que podía. Había algo que fallaba, aunque entonces no sabía ponerle nombre. Pesar a las personas como principal parámetro de evolución me incomodaba profundamente: mis conocimientos como nutricionista iban mucho más allá de unas mediciones o un pesaje.
Las consultas se volvieron rutinarias. Me frustraba tener que argumentar cada día que el peso no define la salud, mientras al mismo tiempo era exactamente eso lo que yo misma hacía. Esa contradicción me pesaba más que cualquier cifra en la báscula.
La nutrición no pesocentrista: un cambio de paradigma
¿Cómo me siento ahora aplicando el modelo no pesocentrista?
Siento que he descubierto un mundo apasionante dentro de la nutrición saludable y respetuosa: uno que tiene más que ver con la vida real y con la psicología de la alimentación —que por cierto, me encanta— y mucho menos con tallas y números que nunca definen la salud por sí solos.
Siento que ayudo de verdad. Me siento actualizada y más fuerte para defender este cambio, porque estoy convencida de que el pesocentrismo debe quedar totalmente obsoleto si queremos acompañar a las personas de forma genuina.
¿En qué me ha ayudado más este modelo como nutricionista?
Como profesional de la salud y la nutrición, me ha permitido ser parte de la lucha contra la dependencia del peso y la imagen corporal, para poner en el centro lo que realmente importa: la salud mental y el bienestar de cada persona.
Y a nivel personal, me ha servido para confirmar algo que siempre he intuido: que se pueden hacer las cosas de otra manera, y mucho mejor. Eso me ha inspirado a convertirme en la nutricionista que quiero ser: una profesional que trabaja desde el respeto, la alimentación intuitiva y el cuidado real de las personas.
Gracias, María, por tu apoyo y trabajo constante en esta dirección.
¿Quieres una consulta de nutrición sin obsesión por el peso?
Si te identificas con este enfoque y quieres trabajar tu relación con la comida desde la salud mental y el respeto corporal, estaré encantada de acompañarte. Puedes reservar tu primera consulta aquí.